Amo como me hace sentir, como si todo fuera posible. Como...no lo sé, como si... como si la vida valiera la pena.
Ellos dicen que el amor real duele, esto podría ser muerte.
¿Quién me habrá enseñado a amar con tanta intensidad?
Esos ojos oscuros miran con intensidad, tras una sonrisa hermosa, trato de leer tus pensamientos con cada expresión con cada gesto. Desde el primer día que te vi sentía una corriente energética crecer dentro de mí, recorriendo cada parte de mi cuerpo. ¿Por qué será que te amo tanto? Si yo no buscaba un amor. No era enero, no era abril, era un mes frío. Quiero que seamos inseparables. Guardando memoria con cada terreno.
Descubramos el significado de lo eterno.
No te puedo prometer ser feliz, no te puedo prometer hacerte reír, pero sí te puedo prometer mi amor más puro, más sincero, más fuerte. Perder el miedo, perder el pudor.
No puedo parar de pensar en tu estúpida cara, en tu estúpido ser, en tus estúpidos ojos y pensar ¿Por qué te amo tanto?
sábado, 8 de agosto de 2015
Estoy en este mundo
Yo sólo espero no sentir más dolor.
Esta soledad rompió todo mi corazón.
Tratando de ser aceptada en el mundo de ellos, me olvidé de mí ser, perdí mis reflejos.
Querubines sin alas, si, querubines descuartizados, eso es lo único que puedo ver en el cielo estrellado.
Se ponen en contra mía como si yo fuera el mártir de sus pecados.
Me convierto en Jesús, besan mis manos pero no limpio pecados.
Yo, yo, yo en contra de ellos, en contra de mis amigos, en contra de mis amados.
Así fue como terminé viviendo una vida solitaria a la orilla del río en una pobre cabaña.
Ellos se acercan, yo me alejo.
No quiero ver sus sonrisas hipócritas en mi cerebro.
No pasaré por el mismo tormento.
Esta soledad rompió todo mi corazón.
Tratando de ser aceptada en el mundo de ellos, me olvidé de mí ser, perdí mis reflejos.
Querubines sin alas, si, querubines descuartizados, eso es lo único que puedo ver en el cielo estrellado.
Se ponen en contra mía como si yo fuera el mártir de sus pecados.
Me convierto en Jesús, besan mis manos pero no limpio pecados.
Yo, yo, yo en contra de ellos, en contra de mis amigos, en contra de mis amados.
Así fue como terminé viviendo una vida solitaria a la orilla del río en una pobre cabaña.
Ellos se acercan, yo me alejo.
No quiero ver sus sonrisas hipócritas en mi cerebro.
No pasaré por el mismo tormento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)