Jamás quise hablar con alguien sobre mis cosas más íntimas por miedo.
Lo que te conté es un secreto de mi padre, mi hermano, mío y ahora tuyo también. Te estoy ofreciendo hablar con ellos, contarles cosas, reír, llorar, preguntar cosas.
Claro, es diferente, ellos te responderán pero no con palabras, ellos no están físicamente pero si abres tu corazón y confías podrás comunicarte con ellos sin dificultad alguna.
Tienes que cerrar los ojos, abrir tu corazón y tu mente. Imaginarte sus rostros, sus ojos, sus cabellos, sus voces, sus risas, todo lo que tu mente quiera saber. Y ahí, hablar, contarle todo lo que tú quieras, no tienes porque contármelo a mí, sólo tú y ellos en esa charla.
Eres una de las personas más importantes que tengo en mi vida, una de las personas que más amo. Sabes todo lo que significa esto para mí, sabes que lo que me pasó a mí es algo trágico, horrible pero las cosas por algo pasan y hay que sacar el lado buena de las cosas malas.
Hoy, todo cambió para nuestras vidas o al menos para la mía, sé que aprovecharas la oportunidad que te di, sé que puedo confiar en vos y jamás recibiré una burla o algo negativo de tu parte.
Estoy totalmente agradecida por todo el esfuerzo que haces para verme sonreír, ¿te digo algo?, siempre me haces feliz y jamás me sentí tan viva y con tantas ganas de vivir que contigo, jamás, eres la luz de mi vida, la persona que me salvó, la persona que lucha por mi y por nosotros día a día, la persona que jamás me juzgará, eres la persona por la cuál vale la pena vivir a pleno.
Te amo y lo único que tengo para decirte es gracias.